En un principio, los esmaltes de uñas sólo se diferenciaban en cuánto a los colores, siendo más populares el rojo, el rosa, el morado y el negro, pero en la actualidad, la tendencia de lucir uñas pintadas ha avanzado muchísimo, y ahora podemos encontrar numerosos tipos de esmaltes de uñas que nos permiten cambiar el look de nuestras uñas siempre que lo queramos.

Tipos de esmaltes de uñas: ¿Cual elegir?
Esmalte de uñas

Tipos de esmaltes

Estos son los diferentes tipo de esmaltes de uñas entre los cuales podemos elegir según sus propiedades y funciones.

Esmaltes de uñas normal o tradicional:

El esmalte de uñas normal o tradicional, es el que todas conocemos. Es el típico esmalte de uñas de  textura cremosa, acabado liso y brillante que utilizamos para conseguir un manicure rápido y sencillo. Aunque no suele ser muy duradero como nos gustaría, tenemos la ventaja de aplicarlo o removerlo en casa, y cambiar de color tantas veces como nos apetezca.

Base para uñas antes del esmalte:

Antes de darle color a las uñas, debemos aplicar una base para uñas especial que proteja la uña y ayude a fijar mejor el esmalte. Este producto es muy importante, porque actúa como protector que aísla el pigmento del esmalte de uñas para evitar que esta se torne amarilla, y a su vez permite que el esmalte pueda fijarse con mayor eficacia.

Esmalte endurecedor de uñas:

Cuando están frágiles y débiles, las uñas pueden perder su grosor y quebrarse fácilmente, es por ello que a muchas les resulta tan difícil mantener el largo de sus uñas. Para proteger y mejorar el aspecto de las distintas capas de las uñas, muchas marcas cosméticas ofrecen un esmalte endurecedor de uñas como tratamiento especial para este fin.

Esmalte de uñas transparente:

Brillo, top coat o esmalte de uñas transparente es un tipo de esmalte que no puede faltar en tu manicura. Aunque muchas lo confunden con la base de uñas, el esmalte de uñas trasparente es un producto totalmente distinto, y se aplica una vez que el esmalte de color se ha secado adecuadamente.

Esmaltes permanentes:

Este tipo de esmaltes son muy similares a los esmaltes tradicionales, pero tienen la particularidad de ser más duraderos y resistentes. Al estar formulados con acrílico, los esmaltes de uñas permanentes aportan un acabado más natural al que se obtienen con las uñas en gel, ya que combinan el aspecto y la viscosidad de un esmalte tradicional a la tecnología de secado que poseen las uñas acrílicas.

Esmalte de gel o semipermanente:

Este tipo de esmalte de uñas tiene una duración semipermanente, es decir que es menos resistente que los esmaltes permanentes. Al igual que este último, el esmalte semipermanente esta compuesto a base de gel acrílico mezclado con esmalte y se endurece con los rayos ultravioletas de las lámparas.

Esmalte de uñas larga duración:

Este tipo de esmaltes suelen venir acompañados de una base que se aplica como paso previo, y un brillo gloss que se coloca después de haber aplicado las capas de color del esmalte de uñas larga duración. Esto, para fijar mejor el color y conseguir un acabado brillante. La ventaja de este tipo de esmaltes es que puedes retirarlo fácilmente con un removedor de esmaltes con acetona. Es una mezcla entre la manicura tradicional y la manicura permanente o semipermanente en gel, que te permite conservar el color y el acabo de la pintura de uñas intacto durante al menos de 10 a 12 días.

Esmalte térmico para uñas ¡El esmalte de uñas que cambia de color!:

Se trata de un esmalte que al aplicarse  cambia de color cuando la temperatura corporal cambia de frio a calor y viceversa. Los cambios de color ocurren según la temperatura de donde te encuentres, y van desde colores solidos hasta mezclarse con tonos cromáticos variados, en una misma uña.

Esmalte mate:

Se trata de un esmalte que proporciona un acabado opuesto al brillo, es decir un efecto mate.